¿Por qué los equipos de Grandes Ligas celebran tantas veces durante los playoffs?

ESTADOS UNIDOS.– Las celebraciones con champán, gafas protectoras y vestidores completamente empapados se han convertido en una tradición inseparable de la postemporada de las Grandes Ligas. Sin embargo, detrás de estas fiestas existe una combinación de historia, planificación y emociones acumuladas durante una de las temporadas más exigentes del deporte profesional.

A diferencia de otras competiciones estadounidenses, donde las grandes celebraciones suelen reservarse para la conquista del campeonato, en el béisbol los equipos pueden festejar varias veces antes de llegar a la Serie Mundial.

Clasificar a los playoffs, conquistar una división, superar una ronda eliminatoria o ganar el campeonato de liga son motivos suficientes para descorchar botellas y celebrar con los compañeros.

Las celebraciones comienzan mucho antes de la Serie Mundial

Una temporada regular de Grandes Ligas contempla 162 partidos, sin incluir los entrenamientos primaverales ni los compromisos de postemporada.

Durante varios meses, los jugadores comparten viajes, entrenamientos, derrotas y victorias, formando vínculos que convierten cada clasificación en una recompensa colectiva.

Curtis Granderson, exjardinero de Grandes Ligas, comparó la importancia de esas celebraciones con los cumpleaños, señalando que cada una representa una etapa diferente y posee un significado especial.

Esa filosofía ayuda a explicar por qué los equipos celebran incluso cuando todavía necesitan superar varias eliminatorias para conquistar el campeonato.

Cientos de gafas y vestidores preparados para el champán

Lo que parece una fiesta completamente improvisada requiere una considerable organización.

Tom McLaughlin, encargado del vestidor de los Medias Rojas de Boston durante más de cuatro décadas, explicó a CNN Sports que el equipo recibe aproximadamente 100 pares de gafas protectoras cuando se acerca la postemporada.

Si Boston continúa avanzando, llegan nuevas remesas para las siguientes rondas.

Las gafas se utilizan para proteger los ojos durante las celebraciones, cuando los jugadores se rocían champán entre sí.

Además, el personal debe cubrir los casilleros, muebles, televisores y equipos electrónicos con materiales plásticos antes de que comience la fiesta.

Según McLaughlin, preparar completamente el vestidor puede tomar alrededor de dos horas. Y si un partido cambia inesperadamente de rumbo, los trabajadores deben retirar las protecciones para evitar anticipar una celebración que finalmente no ocurrió.

Una tradición que ha evolucionado con el tiempo

Las celebraciones del béisbol no siempre tuvieron la magnitud que presentan actualmente.

Durante décadas, las fiestas por campeonatos eran más moderadas y se desarrollaban principalmente después de conquistar un título importante.

Con la ampliación de la postemporada y la aparición de nuevas rondas eliminatorias, aumentaron las oportunidades para celebrar.

También cambiaron los elementos utilizados: las botellas, las gafas protectoras, las camisetas conmemorativas y los vestidores preparados especialmente para la ocasión forman parte del espectáculo moderno.

Uno de los cambios más curiosos fue precisamente la incorporación de las gafas, una práctica vinculada a jugadores como el dominicano David Ortiz y Torii Hunter, quienes comenzaron a utilizarlas durante sus años con los Mellizos de Minnesota.

La celebración que marcó a los Medias Rojas de 2004

Aunque los Medias Rojas conquistaron la Serie Mundial de 2004 y terminaron con una sequía de 86 años sin coronarse, una de las celebraciones más recordadas de aquella temporada ocurrió antes del Clásico de Otoño.

Boston remontó una desventaja de 0-3 frente a los Yankees de Nueva York en la Serie de Campeonato de la Liga Americana y ganó cuatro partidos consecutivos para avanzar a la final.

La remontada histórica provocó una celebración que todavía permanece en la memoria de la organización.

McLaughlin recordó que aquella fiesta tuvo una intensidad especial por las circunstancias de la clasificación y la rivalidad entre ambos equipos.

El campeonato sigue siendo la celebración más importante

Pese a las múltiples oportunidades para festejar, ganar la Serie Mundial conserva un significado incomparable.

Los jugadores pueden celebrar su clasificación, el título divisional y cada serie superada, pero solamente uno de los equipos participantes termina levantando el trofeo de campeón.

Para los peloteros, estas fiestas representan también la oportunidad de compartir un logro que podría no repetirse durante sus carreras.

La celebración se ha convertido así en algo más que champán y música: es una expresión de compañerismo, sacrificio y satisfacción después de meses de competencia.

Fuente: CNN Sports. Información histórica complementaria: MLB y ESPN.